28 de diciembre de 2009

Mi aventura de ser docente




La educación no estaba contemplada en mis planes, quería una profesión que me diera la oportunidad de ganar mucho dinero, así que curse la carrera de Administración de empresas en el Instituto Tecnológico de Puebla.
Durante el sexto semestre me di cuenta de lo infeliz que me encontraba, tenía esa sensación de estar insatisfecha con lo que hacía, así que, decidí dejar la carrera y aventurarme a buscar trabajo como docente.
Inicie en el 2002 como maestra en Educación en la Fe y clases de Psicomotricidad para preescolar en una escuela pequeña llamada Xochitl Pilli; en ella conocí a Lourdes Martínez Directora de la escuela y quien me ayudo a desarrollar algunas habilidades como docente y de la que aprendí a ser disciplinada, constante y amorosa con mis alumnos.
En 2003 me asignaron sexto grado de primaria, al inicio no sabía qué hacer, como dar clases, hacer una planeación, organizar alguna actividad extraescolar; pero mi deseo por ser docente supero mis miedos y con improvisación, leyendo libros o preguntadno a mis compañeros me sentí cada vez más realizada, plena y feliz con la desición de ser maestra.
Admito que apesar del entusiasmo y el empeño, aun me sentía con carencias al estar frente al grupo, por lo que en 2004 decidí empezar la Licenciatura en Educación Plan 94 en la Universidad Pedagógica Nacional.
En 2005 deje la escuela que con cariño me había acojido y que tanto quería para comenzar con un nuevo nivel educativo, el preescolar (ya que siempre he pensado, que ser docente implica conocer todo los niveles educativos) aquí entendí la responsabilidad que conlleva el ser maestra y el impacto positivo o negativo que podemos tener sobre los pequeños.
Para 2006 se presento la oportunidad de ser Directora de Preescolar, además de continuar como docente frente a grupo.
Fue un reto, dentro de mis actividades estaba realizar mis planeaciones acordes al PEP04 (Programa de Preescolar 2004), revisar las de mis compañeras, realice y ejecute el Proyecto Escolar del ciclo, coordinación y dirección de los Consejos Técnicos; esto fue agotador y se convirtió en un suplicio pues llego el momento en el que no rendía en nada, esto me ocasiono un problema de salud en Octubre de 2008, hice lo que pude para terminar el ciclo.
Hoy en día me siento afortunada por conservar lo más importante que cualquier ser humano tiene, la salud, ya que ahora tengo la capacidad de enfrentar mi profesión de manera responsable y comprometida con las necesidades de una sociedad urgida de cambios, no sólo de pensamiento, sino de hechos.

27 de diciembre de 2009

Mi confrontación con la docencia




Cuando decídi dejar la carrera de Administración, pedi apoyo para encontrar trabajo como docente, me motivaba el sólo hecho de imaginarme frente a un grupo de niños diciéndome Miss, pensaba mucho en poder calificar exámenes y poner diez, aun que no sabía a lo que me enfrentaría ya que carecia de los estudios pertinentes.

Ser maestra me a permitido descubrir la profesión más hermosa que hay en el mundo, quizá es un comentario cursi, pero no encuentro otra palabra que exprese mi sentir; también implica un gran reto, pues con el tiempo que llevo ejerciendo mi profesión me doy cuenta de la gran responsabilidad que tengo al enseñar a mis alumnos y el dirigir a mis compañeras y para ello es necesario estar preparado, ya que es facil pararse frente a un grupo e improvisar y con esto dejar marcas latentes en el proceso de aprendizaje de los niños, en contraste, saber lo que se debe hacer, como y por qué hacerlo.

Para mi ser docente y Apoyo Técnico Pedagógico (ATP) significa ser responsable, comprometida, crítica, reflexiva, y esforzarme por aceptar mis carencias y seguir preparandome para potenciar mis competencias; por ende las de mis alumnos y compañeras de trabajo.

Considero que la satisfacción más grande de mi profesión es, poder ver las caritas de mis alumnos llenos de felicidad cuando pueden ser ellos mismos, también cuando observo como adquieren nuevos conocimientos y no dados por mi, si no, por su contacto y confrontación con la realidad que los rodea, de igualmanera me facina verlos crear sus propias hipótesis y dan respuestas que no se me hibierán ocurrido y es inclreible la alegría que me genera verlos reír, jugar, indagar, pelear, pero sobre todo soñar, por que, me hace sentir viva, maravillada con la inosencia y el amor que sólo se da cuando se es niño.
Con las docentes, es tan diferente, por que a pesar del entusiasmo de muchas, debo ser honesta, aun no encuantro satisfacción al trabajar con ellas y creo que eso se debe a la resistencia al cambio y mi probable deficiencia del trabajo en colegiado.
Tengo la certeza de que el trabajo duro en mi preparación me llevara a mejorar mis procesos educativos y como Apoyo Técnico Pedagógico.